miércoles 27.05.2020

Así se abriría El Salvador después de la pandemia

Asi se vivira
Asi se vivira

La vuelta a la "normalidad" no es una opción para el Gobierno salvadoreño. Tomando en cuenta a los 53 sectores de la economía y divididos en seis "clústeres", el Ejecutivo se prepara a reabrir el país con protocolos diseñados para cada industria, empresa e institución, de forma gradual, a partir del 22 de mayo.

Junto a la petición de prórroga al decreto de emergencia nacional 593 solicitada por el ministro de Gobernación, Mario Durán, a la Asamblea Legislativa, iba el documento “INCAE Business School, modelo integral para reabrir con seguridad la economía, 9 de mayo de 2020”.

El presidente de la Asamblea Legislativa, Mario Ponce, pidió al pleno introducir la pieza de correspondencia y solo logró 38 votos: Arena, Gana y algunos del PCN.

"Volveremos a las actividades con una normalidad muy diferente a la que acostumbramos”, dijo el ministro de Salud, Francisco Alabí, en una entrevista a Diario El Mundo, frase con la que parecía hacer un preámbulo al modelo de reactivación gradual de la economía que preparaba el Gobierno junto al INCAE Business School y otros expertos internacionales.

Hasta ayer, 14 de mayo, el país reportaba 1,210 casos de coronavirus y 25 muertes a causa de la enfermedad, manteniéndose aún en cuarentena obligatoria. Las medidas extremas como el cierre total del país, sin embargo, ya están teniendo sus consecuencias.

 

Con la crisis sanitaria llegó la económica. Peligra la mayor parte del empleo formal, por lo menos 350,000 empleos según la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (Camarasal), sin contar el cierre de pequeños negocios, los más golpeados por la crisis. Se advierte pérdida de empleos y más pobreza.

En medio de este escenario, el INCAE Business School presentó un modelo, que aún no constituye un plan concreto pero que se intentó introducir a la Asamblea Legislativa como parte de la prórroga a la emergencia nacional.

De acuerdo al documento, ese modelo intentaría reducir al máximo el riesgo de contagios por COVID-19 "y construir sobre los logros alcanzados hasta el momento a través de medidas de prevención y contención", indica el Gobierno en el documento enviado a los diputados y que no fue recibido oficialmente por falta de votos.

1. ¿Cómo funciona el modelo?

La reactivación gradual "será consistente con la capacidad instalada del Gobierno para atender las necesidades de salud, proteger a poblaciones vulnerables y mitigar los eventuales brotes que se produzcan", afirma el centro de estudios, y dependerá de la capacidad de las empresas para evitar contagios, detectar casos y focos de riesgo a tiempo.

Todo se haría bajo un enfoque de riesgo de contagio por sector, el impacto social que conlleva el cierre total, la importancia económica y luego, su encadenamiento productivo; es decir, qué tan vinculado está el sector con otras actividades económicas de vital importancia para el país.

Para determinar qué sectores se abrirán, el INCAE elaboró un índice de apertura para cada sector, agrupándolos en "clusters" o grupos. A estos, se les asigna un protocolo general y uno específico, adoptando avances tecnológicos y evaluando, constantemente, el estado de la cadena de valor. A partir de ahí, se establece un punto de apertura.

Se despliegan protocolos especiales para el sector informal, microempresas y el trabajo doméstico, y se mantiene un monitoreo y control de todas las decisiones.

2. ¿Qué sectores podrían abrirse?

El INCAE elaboró un índice de riesgo de contagio del 1 al 10, siendo 1 el más alto y 10 el más bajo; así como un índice de impacto económico y social del 1 al 5, donde 5 representa las actividades más esenciales. Se incluyeron los 53 sectores de la economía nacional, para determinar cuándo podrían iniciar operaciones a partir de estos parámetros.

Así, actividades específicas como el cultivo de maíz y frijol (junto a los cereales, legumbres y oleaginosas), están en el nivel 10 (bajo) riesgo de contagio; y 5 en el impacto económico y social, por ser de vital importancia. Esto determinó que todas las personas que se dedican a esta actividad pueden operar con protocolo adecuado.

En el otro extremo, está el transporte. Está en el nivel de riesgo más alto por la cantidad de personas, y a pesar de ser un servicio de vital importancia (nivel 5), solo podrá operar en condiciones especiales.

3. ¿Cuáles son los clusters?

El modelo integral organiza las 53 actividades económicas, contenidas en la Matriz de Insumo Producto del Banco Central de Reserva (BCR), en 6 clusters según sus condiciones de alerta.

Las actividades del primer cluster son el cultivo de cereales, legumbres y oleaginosas; cría de ganado porcino; silvicultura y otros cultivos, que podrán operar en su totalidad con el protocolo básico.

Le siguen los del segundo cluster: actividades de apoyo a la agricultura, elaboración de aceites y grasas de origen animal, azúcar, servicios sociales y relacionados a la salud humana, e información y telecomunicaciones. Estas se denominan como actividades de riesgo medio bajo, que deberán seguir un protocolo "intermedio bajo".

Las actividades de de riesgo intermedio con protocolo "intermedio" son las del tercer cluster: comercio y reparación, instituciones financieras y de seguros, construcción y servicios de construcción, actividades de servicio de comida y bebida, cuero y calzado y fabricación de muebles.

Luego, vienen actividades como la fabricación de madera, corcho, productos del caucho y plástico, todas del cuarto cluster, catalogadas como actividades de riesgo medio alto con protocolo "intermedio fuerte".

Las industrias que podrían realizar "solo actividades esenciales" con "protocolo fuerte" son todas las relacionadas con servicios profesionales y a empresas así como "otros servicios". Estas son además adaptables a teletrabajo.

El último cluster, considerado el de mayor riesgo, es el de productos textiles, transporte, enseñanza y alojamiento (hoteles). Este podrá operar solo en condiciones especiales con el protocolo "avanzado".

En todos los casos posibles, además, se debe operar "mediante métodos alternativos y tecnología".

4. ¿Y las micro empresas?

Para las micro y pequeñas empresas (mipymes), comerciantes informales y empleados domésticos, se establecen medidas especiales y campañas de comunicación "para promover una nueva cultura de relaciones basada en el distanciamiento social, el respeto por la salud, la conciencia del riesgo y la aplicación de medidas de higiene y protección".

El INCAE establece que deberá recurrirse al uso de tecnología para evitar aglomeraciones y hace hincapié en "nunca pedirles que se presenten en una institución para tener acceso a sus derechos; o garantizarles 'plata en la bolsa'". Pide establecer canales electrónicos, así como garantizar el acceso a comida a través de diseños inteligentes, estableciendo protocolos de comportamiento en la comunidad y hogares.

Hay que desarrollar "protocolos especiales para manejo de productos (tanto a ellos como a sus clientes) y las microempresas formales deberán aplicar el protocolo correspondiente a su sector, pero adaptado a su realidad operativa y de infraestructura, lo que posiblemente implica un protocolo más estricto", advierte.

5. ¿Cómo se decidió quiénes estarán activos?

Se desarrollaron cuatro criterios de selección para determinar la apertura gradual.

El riesgo de contagio
¿Hay mayor propensión al contagio en este sector? ¿Interactúan muchas personas, puestos y departamentos en el proceso de esta industria? ¿Hay instalaciones amplias y espacios abiertos? ¿Puede realizarse teletrabajo?

El impacto social
¿Está en riesgo la satisfacción de necesidades humanas básicas para el sector o los clientes? ¿Está en riesgo la seguridad de las personas que participan en esta industria? ¿Pueden estas personas acceder a círculos de apoyo?

La importancia económica y en el empleo
Se calculó el peso relativo de la actividad en el Producto Interno Bruto (PIB); cuántos empleos representa en relación a la población económicamente activa; y cuál es el potencial para exportar.

Nivel de encadenamiento productivo
¿Es importante para otras actividades económicas nacionales? ¿Qué actividades son necesarias para poder producir y comercializar un producto?

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